México tiene un máximo histórico de suicidios

  • Tuesday, August 1st, 2017
José Merino, Carolina Torreblanca y Marisol Torres
Entre 1990 y 2015 la tasa de suicidios se duplicó en el país al pasar de 2.4 por cada 100 mil habitantes a 5.4. El crecimiento es más visible entre hombres menores de 44 años.
Desde 1990 y hasta 2015 se suicidaron en México 104 mil personas, 83% de ellas fueron hombres, y de éstos, 72% tenían menos de 44 años de edad. Así, casi 62 mil hombres jóvenes se quitaron la vida en 26 años. En términos absolutos, en los noventa se suicidaban en promedio cada año 2,731 personas; en el sexenio de Vicente Fox 3,985; en el sexenio de Felipe Calderón, 5,091; y en los primeros tres años de Enrique Peña Nieto, 6,224. La tasa por cada 100 mil personas pasó de 2.4 a 5.4 en el periodo. Cierto, México está aún lejos de los países en los que el suicidio es elevado, como Sri Lanka que tiene una tasa de 35 por cada 100 mil habitantes. De hecho, México está entre los países con tasas de suicidios más bajar (148 en el ranking mundial). Lo notorio en todo caso es la tendencia positiva año tras año que coloca al 2015 como el año con más suicidios (totales y en tasa) al menos desde 1990. Es visible también que el perfil de quienes en México decidieron quitarse la vida ha cambiado en el tiempo, más hombres jóvenes y más mujeres. Finalmente, las formas en que mexicanas y mexicanos se quitan la vida también se ha modificado: la proporción con arma de fuego (contrario a homicidios) ha decrecido, mientras que ahorcamientos han crecido notoriamente.  

¿Qué explica el aumento en los suicidios?

¿Qué explica, por un lado, el crecimiento constante y, por otro, el aceleramiento a partir de 2007? Centralmente: los suicidios de hombres entre 15 y 44 años de edad. Mientras que las tasas de suicidio de los menores de 15 años y de los adultos mayores a 44 años se ha mantenido constante a lo largo del tiempo, la tasa de suicidio de las personas entre 15 y 44 años, impulsando a la tendencia nacional, ha aumentado constantemente. Además, aunque la proporción de adultos mayores a 75 años que se suicidan se ha mantenido constante, es alarmante notar que este grupo es el que ha tenido la tasa más alta de entre cualquier grupo poblacional la mayoría del tiempo, alcanzando a acumular 9.1 suicidios por cada cien mil personas mayores a 75 años durante todo el periodo. Sin embargo, en 2011 las personas entre 15 y 29 años superaron la tasa de los adultos mayores, y para también lo hicieron aquellos entre 30 y 44 años. ¿Por qué decimos que son los hombres de entre 15 y 44 años y no simplemente las personas de esa edad? Históricamente, de cada diez suicidios que se cometen en el país, ocho son llevados a cabo por hombres, aunque recientemente ha aumentado ligeramente la proporción de mujeres que se suicidan, pasando de 14.5% en 1990 a 19.9% en 2015. Así como el aumento en la tasa nacional de suicidios se debe a un grupo poblacional específico, también se debe a algunos municipios en particular. Mientras que en algunas zonas de la república la tasa de suicidios aumentó, provocando el ya conocido aumento en los datos nacionales, en otros el cambio promedio en los últimos 25 años fue negativo, es decir, su tasa de suicidios se redujo. El alza de la tasa de suicidios a nivel municipal se debe principalmente a un aumento extraordinario durante la década de los noventa. Un claro ejemplo es Córdoba, Veracruz, donde, de la década de los 90 al año 2000, su tasa aumentó al triple, en cambio, disminuyó en 40% en los 10 años siguientes.  Pachuca, Hidalgo, y Ocosingo, Chiapas, fueron la excepción entre los 50 municipios con mayor crecimiento, pues su cambio porcentual ha sido muy similar en las últimas tres décadas. Para el puñado de municipios en los cuales la tendencia ha sido opuesta a la observamos lo mismo: tasas más bajas después del 2000 que en la década anterior y a una reducción evidente de ellas en los últimos 15 años. Entre estos municipios se encuentran Tampico, cuya tasa se redujo en 25% en el primer periodo y en 60% en el segundo periodo. O la delegación Cuajimalpa, cuya tasa se redujo, en promedio, 35% durante los últimos 25 años.

Cómo nos suicidamos en México

Más del 81% de los suicidios de jóvenes en 2015 fueron por ahorcamiento o asfixia; sin embargo, esta tendencia es nueva. En 1990 únicamente 46.5% de los suicidios eran cometidos de esta manera. A medida que los suicidios por ahorcamiento se han vuelto más populares entre los hombres, los llevados a cabo con un arma de fuego han disminuido. En 1990, 28.7% de las personas suicidas se mataban con un disparo; en cambio, en 2015 este porcentaje se redujo a 8.9%, es decir, el aumento en la violencia con arma de fuego en nuestro país no ha revertido esta tendencia, por el contrario, cada vez menos personas escogen estas armas para suicidarse. La manera en la que los hombres y las mujeres se suicidan son diferentes. En 2015, 91.1% de los hombres se suicidaron usando armas de fuego o ahorcándose. Por el contrario, el envenenamiento y el uso de un arma blanca nunca han sido tan escogidos por ellos como los dos métodos anteriores, pues ambas formas juntas apenas acumularon 10.7% de los suicidios masculinos en 1990 y ni siquiera 7% en 2015. Por el contrario, para las mujeres el veneno ha sido un método mucho más recurrido. En 1990, 38.5% de las mujeres que se suicidaban lo hacían con algún veneno, entre los cuales se incluye el dióxido de carbono expulsado por el tubo de escape de algún automóvil. A pesar de que este porcentaje se redujo a 17.2% de los casos, sigue siendo la segunda forma más frecuente en la que se suicidan las mujeres.  Por otro lado, la disminución en la proporción de suicidios con arma de fuego incluye también a las mujeres. En 1990, 16% de las mujeres se mataban de esta manera, para 2015 únicamente 4.1% se suicidó con un disparo. Aunque en todos los estados se observa que la mayoría de los suicidios son ahorcamientos o asfixias, algunos métodos son particularmente populares en ciertos estados. El caso más anómalo es el de la Ciudad de México, en la que lanzarse hacia un objeto en movimiento, aplastamiento, colisión con transporte motor y saltar desde un lugar elevado son métodos más frecuentes en la capital que en el resto del país. Es notorio que Veracruz tiene el porcentaje más alto de suicidios clasificados con “otros” métodos, Otra diferencia destacable es el modo en que se suicidan hombres y mujeres a diferentes edades. En los hombres, la preferencia por morir con armas de fuego es mayor mientras más edad tienen. En las mujeres, la preferencia por saltar desde un lugar elevado y por ahogarse aumenta al paso de los años. Aunque una terrible similitud es que los más pequeños, niños menores a 14 años, encuentran más fácil morir ahorcados.

Son los hombres jóvenes

¿Por qué si la tasa de suicidios de hombres entre 15 y 44 años ha aumentado, su proporción del total de suicidios se ha mantenido constante en el tiempo? Esto se explica por el envejecimiento de la población. Mientras que, en 1990, 68.2% de la población tenía entre 15 y 44 años, en 2015 47.2% figuró dentro de este grupo de edad. En cambio, mientras que al comienzo del periodo en estudio 15.2% de la población eran mayores de 45 años, al final del periodo este porcentaje creció a 25.3%. La edad también implica diferencias entre hombres y mujeres. Una mayor proporción de hombres mayores a 44 años deciden terminar con su vida, representando 27.9% del total de suicidios de hombres en 2015, en comparación al 16.3% en el caso de las mujeres. En cambio, las jóvenes entre 15 y 29 años representan una mayor proporción del total de mujeres que se suicidan que de hombres. Esto es, mientras que la mitad de los suicidios femeninos fueron mujeres de esta edad, en el caso de los hombres, apenas 39% fueron jóvenes entre 15 y 29 años.

¿Nos deberían preocupar los suicidios?

No hay aquí un juicio moral. La prolongación o extinción de la propia vida, creemos, forma parte de las libertades y la autonomía de las personas. Sin embargo, esa libertad y autonomía están restringidas por el entorno; y entornos adversos pueden hacer más atractivo el suicidio. Esto implica que puede dibujarse un vínculo entre decisiones públicas, políticas de gobierno, oportunidades de bienestar… y una decisión privada como quitarse la vida. Cuando alguien decide morir porque no tiene acceso a un buen cuidado de salud o a un cuidado digno, como el caso de las personas mayores a 75 años, o porque la molestan en la escuela siendo adolescente; o bien por enfrentarse a una crisis económica severa, podemos dibujar el vínculo con más claridad. Dado lo anterior, debemos preguntarnos ¿Qué está pasando en el país que cada vez más jóvenes entre 15 y 44 años se suicidan? ¿Por qué hombres? ¿Qué lleva al mismo tiempo a tantas personas mayores de 75 años a terminar con su vida? ¿Qué está pasando que es entre los 15 y 29 años en donde ocurre la mayor proporción de suicidios de mujeres? ¿Por qué entre menores de 15 años son las niñas las que reportan también tasas más altas? ¿Qué podemos identificar que sea titularidad del Estado mexicano que nos permita explicar y por tanto prevenir estos suicidios?