26 de septiembre de 2014: ni desaparición forzada, ni secuestro

Por: José Merino (@PPmerino) y Eduardo Fierro (@EDUFIERRO)

Hay tragedias que parecen trastocarlo todo. La forma en que nos entendemos colectivamente, la forma en que evaluamos nuestras circunstancias, la forma en que reinterpretamos nuestro pasado reciente. Lo ocurrido el 26 de septiembre del 2014 es una de esas tragedias. No volvimos a ser los mismos. No podemos volver a ser los mismos. Una tragedia que nos trastocó a todos, que nos cambió en percepciones y exigencias. Sí, pero que parece haber dejado intocados dos elementos centrales: la violencia en Iguala y nuestro sistema de procuración de justicia. Después de esa dolorosa noche en Iguala, las averiguaciones previas por homicidios y desapariciones se han incrementado respecto a periodos previos. Esto bien puede reflejar un mejor trabajo de la procuraduría estatal para documentar casos. Esto bien puede también reflejar un incremento en la ocurrencia de casos. ¿Cómo saberlo si no tenemos aún los datos de homicidios generados a partir de reportes legistas? ¿Cómo saberlo si hay casos de desapariciones documentados en la prensa que no aparecen en el registro nacional? Esa nuestra vocación de negar un diagnóstico oportuno y preciso de nuestra coyuntura vía datos. Datos que, por ejemplo, no incluyen como desaparecidos del fuero común a los 43 normalistas; tampoco los identifican como desapariciones forzadas; y aunque según la PGR hay 73 acusados de secuestro por el caso (ver la nota aquí, en Animal Político), en los datos del SNSP, Iguala reporta cero averiguaciones previas por ese delito. Un limbo legal, en el que 42 (se excluye a Alexander Mora) se encuentran en una base de datos “sobre desaparición de personas en el fuero federal” , sin que se tenga asociado un delito específico. Por un lado, se nos indica en esa misma base de datos que no se trata de desaparición forzada. Por otro lado, se nos dice que se trata de secuestro, pero esas averiguaciones previas no están contabilizadas en ninguna base de datos, ni en la reportada por la procuraduría estatal publicada por el SNSP, ni en la base de datos de incidencia delictiva del fuero federal publicada por la PGR. ¿Cuál es el delito federal asociado que permite atraer a la PGR atraer el caso y clasificarlo como “secuestro”? Veamos detalles. Los homicidios después de la tragedia 1 Antes de la tragedia, de Enero de 2011 a septiembre de 2014, Iguala tenía registradas 384 averiguaciones previas por homicidio doloso, un promedio de .24 homicidios al día. Desde octubre hasta agosto de 2015, la cifra se ha elevado a .28 homicidios diarios (en total, 83 averiguaciones previas por homicidio). 2 La tasa de averiguaciones previas por homicidio anual en Iguala bajó de 85.2 en 2011 a 63.8 en 2012. Para 2013 volvió a subir a 72.7 , mientras que 2014 ha sido el año más “pacífico”, cuando se registraron 49 averiguaciones previas por cada 100 mil habitantes. La historia cambia cuando dividimos 2014 entre antes y después de la tragedia del 26 de septiembre: la tasa de averiguaciones previas incrementó hasta 81.3 de enero a septiembre de 2014, para después disminuir a 48 averiguaciones previas por cada 100 mil habitantes. Para el presente año, si la tendencia continúa, la tasa de averiguaciones previas cerrará cercana a las 71 averiguaciones previas por homicidio por cada 100 mil habitantes. En cambio, en el resto de Guerrero, incluyendo los municipios vecinos de Iguala, la tasa de averiguaciones previas por homicidio doloso anual fue de 42, pero 2015 cerrará cercana a las 54 averiguaciones previas por cada 100 mil habitantes. Iguala en 2015 cerrará factiblemente con una tasa de homicidios muy superior a la media nacional y la media de Guerrero. Sin averiguaciones previas por secuestro 3 De forma impresionante, la tasa de secuestros en el municipio de Iguala, de acuerdo a los datos de averiguaciones previas de la propia procuraduría estatal, ha sido de cero desde agosto de 2014. Esto a pesar de que algunos medios de comunicación han reportado el secuestro del periodista Javier Cano en mayo de 2015 y de un directivo de una empresa de bebidas gaseosas, por mencionar a algunos (esperemos, los únicos casos). Mientras tanto, en el resto del estado se registraron 105 secuestros en 2014 (21 de octubre a diciembre de 2014), y al menos hasta agosto ya van 56. Esto hará que la tasa de secuestro cierre 2015, si la tendencia continúa igual, en aproximadamente 2.45 averiguaciones por secuestro por cada 100 mil habitantes, tasa 0.55 menor a la de 2014. A nivel nacional, el número de averiguaciones previas ha bajado desde 2013: de 1,299 en 2013, a 1,117 en 2014 y 590 hasta agosto de 2015. 4 Desde 2014, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública ha comenzado ha publicar no sólo datos del número de averiguaciones previas, sino también información del número de víctimas contenidas en ellas, aunque sólo lo haga a nivel estatal. De acuerdo a estos datos, antes de las 43 desapariciones de estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa, hubieron 1150 homicidios dolosos, un promedio de 4.2 homicidios por día. Desde entonces y hasta agosto de 2015, han ocurrido 1685, o poco más de 5 homicidios diarios. Los datos de secuestro (101 contra 107 secuestros totales respectivamente) y extorsión (126 contra 145) pintan la misma historia: La tragedia no ha servido como lección, no ha servido para poner atención al estado ni pacificarlo. Los desaparecidos después del 26 de septiembre Descargamos la base de personas desaparecidas en el Registro Nacional de Personas de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED). Particularmente, utilizamos la base de personas desaparecidas del fuero común. Hasta la fecha de descarga (23 de septiembre) la base contenía un total de 25,918 personas, con registros hasta 30 de julio de 2015. Sin embargo, de esta base, 128 ocurrieron antes del 2006, 740 casos no tienen un municipio y 29 no tienen ni siquiera estado de desaparición. Además, 543 casos no tienen información de edad y 746 no tienen año de desaparición. Todos estos casos, para los fines analíticos, fueron dejados fuera de la muestra. 5_DesaparecidosIgualaVecinos 6 En esta base, Iguala registra un total de 63 desapariciones, 17% de ellas desde octubre de 2014. Es importante subrayar que esta base de datos no incluye a los 42 estudiantes (restando a Alexander Mora Venancio). Entre 2006 y septiembre del 2014, Iguala reportó 52 averiguaciones por desaparición; en apenas 11 meses, de octubre del 2014 a septiembre del 2015, ha sumado 11. Es decir, entre los casos del fuero común, han ocurrido 0.02 desapariciones diarias desde el 2006. En cambio, desde octubre, han ocurrido 0.04 desapariciones diarias. También es importante subrayar que debido a la naturaleza del RNPED, la base de datos tiende a depurarse, por lo que esta comparación puede resultar temporalmente injusta. Pero la comparación entre Iguala, Guerrero y el resto del país entre los mismo periodos no lo es. La tasa de desaparecidos en 2014 llegó a 21.4 por cada 100 mil habitantes en 2014 (eso sin incluir a los 42 estudiantes de Ayotzinapa), mientras que en el resto de Guerrero y en el resto del país fue de 6.6 y 4.2 respectivamente. En lo que va del 2015, Iguala ya acumula 8 desaparecidos más, una tasa anual de 5.36. De seguir así, la tasa acabará en 2015 en 8.03 desaparecidos por cada 100 mil habitantes. 7_Perfiles El perfil de los desaparecidos también ha cambiado radicalmente desde Ayotzinapa. De las 11 desapariciones en Iguala desde el octubre de 2014, 6 fueron mujeres y 5 hombres. Entre las mujeres, el promedio de edad es de apenas 16 años (la más joven, una niña de 3 años), mientras que entre los hombres el promedio es de 25 años (con un rango de 10 a 35). En Iguala y municipios vecinos, en el último año son mujeres las que ocupan preponderantemente los casos, mientras que en Guerrero y el resto del país se trata de hombres. ¿Quiénes son estás desaparecidas, en su mayoría niñas, en la zona de Iguala? 9_DesAntesMismoPeriodo 8_DesDespues Los números crecen cuando vemos a los municipios vecinos de Iguala: Tepecoacuilco de Trujano, Huitzuco de los Figueroa, Buenavista de Cuéllar, Taxco de Alarcón, Teloloapan y Cocula. Entre octubre de 2014 y julio de 2015 han desaparecido 14 personas, 8 de ellos en Taxco. Entre los 14, nueve son mujeres (ocho en Taxco). La edad promedio de las nueve mujeres es apenas de 10 años de edad, y de los hombres de 30. En el resto de Guerrero han desaparecido 173 personas desde octubre de 2014 (sólo 33% mujeres), mientras que en el resto del país han desaparecido 2,968 (43% mujeres). Desaparición sí, forzada no Dice el artículo 215-A del Código Federal Penal: “Comete el delito de desaparición forzada de personas, el servidor público que, independientemente de que haya participado en la detención legal o ilegal de una o varias personas, propicie o mantenga dolosamente su ocultamiento bajo cualquier forma de detención”. Para ahondar un poco más en el tema, decidimos por tanto ver qué ha pasado con los desaparecidos a nivel federal. Para ello, utilizamos la base de datos publicada por la PGR, en donde además se hace diferencia entre desaparición y desaparición forzada (con el criterio descrito arriba de acuerdo al Código Penal Federal), y se reporta al número de desaparecidos “encontrados”. 10 11 La base de datos reporta, a nivel nacional, un total de 416 hombres y 174 mujeres desaparecidas, además de 58 y 5 desaparecidos respectivamente por desaparición forzada en 2014. Al menos hasta junio de 2015, la base de datos ya cuenta con 43 casos de desaparición forzada (37 hombres y 6 mujeres) y 230 de desaparición (181 hombres y 49 mujeres). Particularmente, en el caso de Guerrero, según esta base no han habido casos de desaparición forzada, de acuerdo a la PGR, desde Julio de 2014. Según la PGR entonces, los 42 estudiantes desaparecidos no cumplen con el supuesto de desaparición forzada. Su lectura del Código Penal Federal es que aunque servidores públicos hayan participado en la detención ilegal de los normalistas, no los ocultaron dolosamente. Entonces, los normalistas forman parte de “desapariciones del fuero federal”, ¿bajo qué criterio? ¿con relación a qué delito consignado en el Código Penal Federal? La respuesta, si atendemos las acusaciones contra los detenidos del caso, sería secuestro. Pero el secuestro es un delito del fuero común (y como vimos, hay cero casos en Iguala). ¿Entendemos que la PGR atrajo el caso porque el delito (i.e. secuestro) lo cometió la delincuencia organizada? Pero seguimos sin entender cuál es el delito, porque la detención de los normalistas la hicieron servidores públicos. ¿Qué debemos entender de lo que los datos y la ley nos dicen? Que servidores públicos los desaparecieron pero no los retuvieron (entonces no es desaparición forzada); que miembros del crimen organizado los retuvieron (y esa retención es lo que constituye secuestro, como privación de la libertad, no la detención inicial); que si es secuestro y no se ha configurado aún el delito de homicidio… al menos para el caso de 42 normalistas, se implica que jurídicamente siguen privados de su libertad; que el delito de homicidio tendría ya que configurarse en el caso de Alexander Mora; que puede ser simplemente que la PGR atrajo el caso porque lo considera relevante para sus propios fines, aunque la identificación del delito y sus directos responsables sea difusa. Nos dejan con poco que entender, y sólo una cosa por concluir: no existe una base de datos que contenga a los normalistas y un delito asociado. En fin, que hay cosas que permanecen intactas después de tragedias que (casi) todo lo trastocan. Nota metodológica Las bases de datos de averiguaciones previas fueron descargadas del SESNSP el 23 de septiembre. Todas las estadísticas presentadas provienen de la base de datos a nivel municipal. La base de desaparecidos fue descargada del RNPED en la misma fecha. La población utilizada para el cálculo de tasas proviene del Sistema Nacional de Información en Salud para antes de 2010, y desde el 2010 de las Proyecciones poblacionales del CONAPO. Para descargar las bases de datos utilizadas en este análisis, puedes dar clic en esta liga.