Como (casi) siempre, creceremos poco. Como (casi) nunca, es preocupante

Por: José Merino (@PPmerino) y Eduardo Fierro (@edufierro)

El viernes pasado la Secretaría de Hacienda dio a conocer que no espera que este año el Producto Interno Bruto de nuestro país crezca a una tasa anual de 3.9% como había estimado, sino a un ritmo de 2.7%. Esto después de que el 2013 cerrara con una tasa de crecimiento anual de tan solo 1.06%.

Según el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, en una columna de opinión que publicó el día de ayer en el periódico Reforma, las razones de este pobre crecimiento se puede resumir en el bajo crecimiento de Estados Unidos, la disminución de la demanda interna debido a la entrada en vigor de los nuevos impuestos en enero y una disminución en la producción petrolera.

Sí, pero no es anormal…

La realidad es que México ha tenido un pobre crecimiento desde 1980. Algunos datos: de 1936 a 1980 México creció en promedio a una tasa de 6.06% anual, pero desde entonces hasta 2013 el promedio ha sido de 2.45%. Lo anterior considerando que en el primero de estos periodos no hubo en México una caída neta del PIB, mientras que en de 1980 a 2013 llegó a tener caídas de hasta 5.76% después del error de diciembre y de 4.7% después de la crisis de 2008.

 

Si hacemos un zoom al crecimiento por trimestre, podríamos descartar al menos dos de las hipótesis del Secretario de Hacienda. Si bien, por cuestión de estacionalidad es normal que el PIB caiga el primer trimestre de cada año (digámosle “la cuesta de enero”), la caída del PIB en el primer trimestre de 2014 es la cuarta mayor desde 1993, tan sólo superada por la caída de 2009 –después de la crisis económica mundial de 2008– de 1995 –después de el error de diciembre– y de 2013 –el primer año de Peña Nieto como Presidente. En pocas palabras, ya es el segundo año de un crecimiento anómalamente pobre.

 

Sí, pero en América Latina…

Para saber que está pasando, si lo que estamos viendo es en realidad un entorno económico poco favorable para la región, es útil comparar el desempeño de México con el desempeño económico de otros países de América Latina. Comparado con Brasil y Argentina, desde 1980 los tres países han crecido en promedio entre 2.7% y 2.8% anual. Sin embargo, a partir del 2000, México es por mucho el país que menos ha crecido de los tres (4.2% Argentina, 3.4% Brasil y 2.4% México en promedio), probablemente debido a una mayor caída después de la crisis de 2008.

 

Además, comparando con el resto de América Latina, el crecimiento de México desde el 2001 ha sido consistentemente menor al promedio de la región, diferencia que se acentúa después de la misma crisis, cuando la caída del PIB de México fue casi 4.5 puntos porcentuales mayor. Entre 2001 y 2013 América Latina (sin México) creció a una tasa promedio real de 3.76%, mientras que México lo hizo a una tasa de 2,4%.

Sí, pero Estados Unidos…

Al observar la proporción del PIB per cápita entre México y Estados Unidos y Brasil, la realidad es que mientras Brasil se está acercando a los mismos niveles que México (que actualmente son mayores), la brecha entre este último y Estados Unidos no ha disminuido desde 1995. Es decir, el PIB per cápita controlado por Poder de Paridad de Compra de México sigue la misma tendencia que Estados Unidos. Si ellos se estancan, México se estanca. Pero Brasil, y al parecer el resto de América Latina, puede seguir creciendo.

 

Sí, pero en el futuro…

Cada quien tiene sus propias estimaciones de crecimiento del PIB, algunas más pesimistas que otras. En este caso, las del Fondo Monetario Internacional parecen no pintar un buen panorama para México comparado con otros países de América Latina, además de que se encuentran muy lejos del 6% prometido por la administración federal. Según esta institución, para el último periodo del presidente Enrique Peña Nieto creceremos apenas 4.7%, aún por debajo de Chile y Colombia, y apenas por encima de Brasil.

 

México atraviesa algo que sólo puede ser identificado como una desaceleración. La promesa de la campaña de Peña Nieto fue un crecimiento del 6%; la promesa detrás de las reformas fue dar viabilidad a esa promesa. Cierto, es aún muy pronto para ver el efecto que éstas tendrán sobre crecimiento, sobre todo porque varias de ellas no tienen siquiera leyes secundarias aún. Pero cierto también, las expectativas de crecimiento oficiales y las explicaciones del secretario de Hacienda reflejan poca claridad por parte de la administración y un afán por dibujar países imaginarios. Eso en poco ayuda a armarnos de confianza y creer. La burra no era arisca…

—–

Nota metodológica:

Los datos históricos del PIB se obtuvieron del proyecto Mexico Maxico, y fueron completados a partir de 1993 con datos del INEGI.

Los datos sobre América Latina fueron obtenidos del Banco Mundial. El promedio estimado de crecimiento de América Latina se hizo ponderando por el tamaño de la Economía (PIB).

Las estimaciones de crecimiento del Fondo Monetario Internacional pertenecen al World Economic Outlook Database en su edición Abril 2014, por lo que estas estimaciones no consideran el último informe de crecimiento del INEGI perteneciente al primer trimestre de 2014.