¿Cuántos niñas y niños después le llamamos “emergencia humanitaria”? 124,925

Por: Jessica Zarkin (@jesszark)

De 2008 a junio de 2014 se incrementaron en 537% las aprehensiones de menores no acompañados en Estados Unidos. La cifra alarmante de 51 mil 279 niños aprehendidos en la frontera entre México y Estados Unidos entre octubre de 2013 y junio de 2014 , así como la divulgación de las fotos de los centros de detención causaron furor en la arena internacional sobre el problema migratorio tripartito que comparten Centroamérica, México y Estados Unidos. Las autoridades insisten que el fenómeno les tomó por sorpresa. Quizás porque veníamos observando una tendencia a la baja en el número de aprehensiones totales en la frontera desde 2005 –una caída de 69 puntos porcentuales– a pesar de haber repuntado ligeramente en 2013.
Curiosa sorpresa. Tuvieron que acumularse 124 mil 925 niños no acompañados (NNA) aprehendidos (la suma de 2008 a 2013), así como la evidente falta de presupuesto para proveer a los niños de necesidades básicas de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), para otorgarles status prioritario en la agenda de política exterior de cada país involucrado. Este blog se trata de desmitificar la novedad del fenómeno de los niños no acompañados y a su vez, poner atención en los miles y miles de niños y niñas mexicanos que de manera constante han tratado de cruzar solos al otro lado. Retrocediendo en el tiempo Las alarmas de incendio debieron encenderse desde 2009, año en que el número de NNA aprehendidos en la frontera sur casi se triplicó respecto al año anterior (de 8 mil 041 a 19 mil 668). Para ese año, un total de 540 mil 865 migrantes fueron aprehendidos tratando de cruzar la frontera – el 3% eran NNA. Para 2012 la cifra de NNA aprehendidos rebasaba los 24 mil, para 2013 los 38 mil, y en lo que va de 2014 ya van más de 50 mil. La concentración del fenómeno era ya evidente desde 2008: cerca del 98% de los NNA aprehendidos en Estados Unidos eran mexicanos, salvadoreños, hondureños y guatemaltecos. Muy pocos menores migran solos de otros países; mención especial se llevan Ecuador con 826 NNA aprehendidos entre 2008 y junio de 2014, India con 239, Nicaragua con 154, China con 114, Perú con 64 y Brasil con 62. De ese 98%, entre 2008 y 2013 en promedio el 78% eran mexicanos. ¿Dónde estaba la atención del gobierno mexicano esos años? Lo que hace diferente a 2014 con el resto del periodo es que éste es el primer año en el que la mayoría de los NNA aprehendidos no son mexicanos sino hondureños. Son estos menores centroamericanos los que explican el crecimiento de 537 puntos porcentuales en el número de NNA aprehendidos entre 2008 y junio de 2014; mientras que el flujo de nuestros niños mexicanos se ha mantenido estable por años. El número de NNA salvadoreños aprehendidos aumentó 722% entre 2008 y junio de 2014 (de mil 391 a 11 mil 436), guatemaltecos en 812% (de mil 388 a 12 mil 670) y hondureños en 852% (de mil 578 a 15 mil 027). Es más, la tendencia hacia un flujo migratorio dominado ya no por mexicanos, sino por centroamericanos también explica la concentración de las aprehensiones en el cruce de Rio Grande Valley; a donde llegan las vías del tren, que constituyen el modo privilegiado de transporte hacia Estados Unidos. Mientras que en 2011 el mayor número de los NNA fueron aprehendidos en Tucson (33%), probablemente por la mayoritaria presencia mexicana, en lo que va de 2014 el 69% han sido aprehendidos en Río Grande. Patrón muy similar al de aprehensiones totales. Entre 2011 y 2013 se mantuvieron bastante estables el número de aprehensiones en Tucson cayendo apenas 1.9 puntos porcentuales, sin embargo aumentaron en 160% el número de aprehensiones en Río Grande Valley. 3 Es una cuestión meramente geográfica. Matamoros es el punto fronterizo más cercano (por carretera) de nuestra frontera sur. Y ni se diga de la trayectoria del infamante tren La Bestia, cuya ruta más corta y más peligrosa es de Tenosique, Chiapas a Reynosa, Tamaulipas. Los niños que México retorna En el caso de México la composición de niños no acompañados retornados a su país de origen es bastante similar a la de Estados Unidos. Entre 2008 y abril de 2014 se retornaron 24 mil 107 niños no acompañados: 9 mil 796 de ellos hondureños, 9 mil 705 guatemaltecos y 4 mil 138 salvadoreños. El 2% restante se divide entre Estados Unidos, Ecuador, Nicaragua, India, Belice, China y Colombia. Quizás lo más revelador al estudiar los datos publicados por la Secretaría de Gobernación es que en 2008 México retornaba más NNA hondureños y guatemaltecos que los aprehendidos en la frontera norte: 2 mil 251 hondureños contra mil 578 y mil 722 contra mil 388 guatemaltecos, respectivamente. No obstante, la estabilidad de retornos desde México durante estos últimos cinco años y el crecimiento exponencial de las aprehensiones en la frontera norte provocó que el debate en torno a los NNA se centralizara en el vecino del norte. Lo poco que sabemos de quiénes cruzan Varios estudios de caso concluyen que las razones principales por las que los niños intentan cruzar solos la frontera son tres: oportunidades económicas, reunirse con sus padres o los niveles violencia en su país de origen. Sin embargo, con los datos públicos no podemos ahondar sobre las causas particulares a cada país y conocer cuáles son los principales municipios expulsores de niños migrantes. Lo único que sabemos, debido a un memorándum publicado por el Departamento de Seguridad Nacional, es que la mayoría de los niños guatemaltecos vienen de zonas rurales mientras que la mayoría de los niños hondureños y salvadoreños vienen de zonas particularmente violentas. Entre el 1º de enero y el 14 de mayo de 2014, cerca de 2 mil 600 NNA hondureños aprehendidos en la frontera venían de San Pedro Sula , ciudad que tuvo una tasa de 173 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2012, la segunda más alta en el periodo 2008-2012 después de Ciudad Juárez, Chihuahua (261). Ésta es la prueba más contundente sobre cómo la esfera internacional está íntimamente ligada a la esfera nacional. O lo que Putnam llamaría un juego de dos niveles. Un tema como violencia que parecería estar contenido por las fronteras de un país, tiene repercusiones a 3 mil km. de distancia. Y en México, como siempre, no pasa nada El hecho es que es vergonzoso que funcionarios del gobierno mexicano centren la respuesta del Estado a que “lo más importante para nosotros es que México tenga las herramientas para poderlos atender en esta coyuntura y también tener una mejor comunicación con los estados expulsores”, obviando así la propia naturaleza expulsora de nuestro país. México no es sólo un país de paso, ¿qué hay de los casi 13 mil niños mexicanos no acompañados aprehendidos en promedio cada año desde 2008 y retornados a nuestro país? Al día de hoy van 88 mil 335 niños mexicanos que han regresado a casa y se enfrentan a entornos violentos y carentes de oportunidades económicas, laborales y educativas. Niños que bajo el marco de Trafficking Victims Protection Reauthorization Act of 2008 son entregados por la patrulla fronteriza a las autoridades mexicanas del Instituto Nacional de Migración con el estatus de “retorno voluntario” –muy pocos permanecen en los albergues de la Oficina de Reasentamiento de Refugiado esperando un juicio cuando hay razones para pensar que son víctimas de trata o su petición de asilo es verídica. Posteriormente son trasladados a refugios temporales del DIF mientras contactan a su familia y, de no poder contactarlos, la mayoría son trasladados a albergues de migrantes de manera temporal. Es en este momento que se abre una caja negra y el resto de su historia queda en el olvido. Son 88 mil 335 niños que debiéramos saber dónde están y qué hacen. De eso deberían estar hablando en el Congreso de la Unión (la iniciativa que expide la Ley General para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes Migrantes no Acompañados o Separados lleva pendiente en comisiones desde el 18 de septiembre de 2013). De eso debería estar hablando también cancillería… Y por supuesto, nosotros.