La mexicana distancia entre pequeños datos y grandes conclusiones

Baja California Sur la capital de la extorsión, Guerrero la capital del homicidio doloso, EdoMex la capital de los robos con violencia, Baja California la capital del robo sin violencia y Morelos la capital del secuestro. Así se va viendo el sexenio de Peña Nieto.

Por: José Merino (@PPmerino), Eduardo Fierro (@EduFierro) y Jessica Zarkin (@jesszark)

Por poco más de 5 años nos acostumbramos a leer todos los días sobre muertos, cuerpos acumulados, fosas comunes, desaparecidos, enfrentamientos, agresiones y ejecuciones. En los últimos 10 meses nos hemos acostumbrado a lo contrario: al silencio. A una violencia aún superior a los niveles observados todos los años antes de 2010, que no se refleja ya en los temas cubiertos preferencialmente por los medios. En paralelo, el gobierno federal insiste en salir a decirnos periódicamente que la violencia ha disminuido significativamente en el país. Ello, con base en datos incompletos y generados por procuradurías estatales. Importa, porque como los casos de Coahuila y estado de México este año ejemplifican, colocan al secretario de Gobernación en calidad de vocero de procuradurías que, intencionalmente o no, reportan datos incompletos (o incorrectos). Entonces, ¿podemos concluir que bajó la violencia? No necesariamente. Peor aún, no podemos concluir mucho con los datos y la información que tenemos a la mano.
Si nos quedamos sólo con los datos de homicidios del INEGI (toma como nota que la suma de homicidios de INEGI desde 2008 ha estado por encima de los reportados por el Sistema Nacional de Seguridad Pública y su fuente son médicos legalistas) lo único que podemos concluir es que se registraron mil 162 homicidios menos en 2012 que en 2011. Lo que significa que la tasa nacional bajó de 24 a 22 homicidios por cada 100 mil habitantes. Sí, es una reversión de la tendencia observada de 2008 a 2011; pero a una velocidad de caída mucho menor que la velocidad de subida. Lo malo de INEGI es que todavía no publica los microdatos de 2012 por lo que no sabemos dónde están bajando o creciendo los niveles de violencia en el país. Lo peor, para conocer los datos del INEGI sobre homicidios en 2013, tendremos que esperar hasta finales del 2014. Cuando posiblemente ya a nadie le importe demasiado, cuando sean ya inútiles para un oportuno diagnóstico del primer año de gobierno de Enrique Peña Nieto. Sin datos del INEGI lo único que nos queda es ver los datos de Incidencia Delictiva reportados por el SNSP. Datos que, como la propia fuente indica en su portal, están plagados de imprecisiones. Ellos mismos advierten al entrar a la página del Secretariado Ejecutivo que los datos a nivel municipal se “reportan de manera provisional en tanto concluye el proceso de homologación con la Norma Técnica para la Clasificación Nacional de Delitos del Fuero Común para Fines Estadísticos del INEGI”. Qué significa esto: no todos los municipios están incluidos, no todos los delitos están georeferenciados y no todos los datos son comparables con los reportados a nivel estatal. Aun con estos problemas, el gobierno federal afirma dogmáticamente que la violencia en México ha caído y publica datos que por un lado no son comparables con los de años anteriores. En primer lugar, cambiaron la definición de homicidios por presunta rivalidad delincuencial que publicó la administración Calderón hasta septiembre del 2011, cuando decidieron simplemente dejar de producirlos (o publicarlos, no sabemos), ahora le llaman homicidios asociados a delitos federales, aunque afirman que para su clasificación se sigue la misma metodología previa. En segundo lugar, sobre homicidios dolosos del SNSP, no hay datos públicos de homicidios a nivel municipal previos a 2011; y en lo subsecuente, queda siempre la sombra de tratarse de datos incompletos y/o no debidamente clasificados. A pesar de todo este dilema existencial, sí queremos presentarte un panorama inicial de la violencia en lo que va del sexenio de Enrique Peña Nieto. Nuestra advertencia es muy sencilla: tómalo con total precaución, porque no será sorpresa para nadie si mañana los datos cambian. La nueva geografía de la violencia 1 copy   Si vemos los datos de homicidios, creemos que la nota no está en una disminución generalizada de la violencia (como algunos creen) sino en sus nuevos patrones geográficos. Fenómeno que parece abandonar ciertas zonas del país y arraigarse en otras. Para saber si la caída es más fuerte en las primeras que la subida en las segundas, tendremos que esperar un año más. Lo que haremos es comparar el periodo de diciembre de 2012 a mayo de 2013 con esa misma limitación en tiempo para años anteriores. Homicidios INEGI Dic 2010 – Mayo 2011

Homicidios Dolosos (SNSP) Ene – Mayo 2011 Homicidios Dolosos (SNSP) Dic 2012 – Mayo 2013 Municipios con una disminución significativa de violencia incluyen Ciudad Juárez, Chihuahua, Mazatlán, San Luís Potosí y Tepic. Del lado opuesto están Gómez Palacio, Acapulco, Victoria, Tijuana y Toluca, quienes en lo que va del sexenio de EPN han sido testigos de más muertes. Las listas cambian si tomamos los datos de homicidios del INEGI como nuestro periodo comparativo. Acapulco, por ejemplo, pasa a la lista de municipios con una disminución significativa de violencia, y Zapopan, Jalisco, se convierte en el municipio con el mayor incremento en homicidios. ¿Qué podemos concluir? Nada. Quizás la opción entonces es usar los datos de homicidios por presunta rivalidad delincuencial. Homicidios por Presunta Rivalidad Delincuencial Dic 2010 – Mayo 2011

Homicidios por Presunta Rivalidad Delincuencial Dic 2012-Mayo2013 Municipios con crecimiento en violencia asociada al crimen organizado incluyen Victoria, Guadalupe y Calvo, Zapopan y Cajeme (Tamaulipas, Chihuahua, Nuevo León y Sonora). Las zonas con caídas en homicidios por presunta rivalidad delincuencial son Ciudad Juárez, Durango, San Fernando, Chihuahua y Mazatlán. Sin los datos para 2012 y el cambio en la definición de homicidios por presunta rivalidad delincuencial ¿qué podemos concluir? Nada. En suma: los datos sobre homicidios de la fuente que los ha sub-reportado desde 2008 indican una disminución agregada a nivel nacional, pero esos datos son aún incompletos. Esos mismos datos no pueden ser debidamente desagregados geográficamente. Por otro lado, los datos sobre presunta rivalidad delincuencial no admiten comparación por dos razones: 1. Claridad en su procesamiento respecto a lo hecho de diciembre de 2006 a septiembre del 2011; y, 2. Por que NO hay datos disponibles públicamente para 2012. Bueno, entonces veamos otro tipo de delitos. 2 copy La tasa nacional de extorsión por cada 100 mil habitantes creció considerablemente en el periodo de diciembre de 2012 a mayo de 2013 comparado a ese mismo periodo en años anteriores. Curioso el caso de Querétaro, cuya tasa está muy por encima del promedio nacional. Lo mismo para Morelos y el Distrito Federal, aunque en estos dos estados disminuyó la tasa comparado al periodo anterior inmediato. 3 copy La tasa de robo con violencia por cada 100 mil habitantes a nivel nacional ha disminuido. Sin embargo un caso sobresale entre todos los demás. El estado de México va en sentido opuesto, con un crecimiento de casi 3 puntos en su tasa de robo con violencia en los tres periodos presentados. 4 copy Sobre robo sin violencia el panorama nacional ha cambiado poco aunque en los estados de Zacatecas, Baja California Sur y el estado de México se observan niveles de violencia más altos en el periodo que corresponde a la presidencia de Peña Nieto. La caída más interesante, de casi 9 puntos en su tasa comparado al periodo 2010.-2011, es sin duda es la de San Luis Potosí. 5 copy Aunque el cambio en la tasa nacional de secuestros por cada 100 mil habitantes es imperceptible en los tres periodos, este no es el caso para Guerrero, Michoacán, Tabasco y Tamaulipas. Por encima de todos ellos Morelos, con una tasa casi 6 veces mayor al promedio nacional. Y si estás pensando que la tasa de secuestro es bajísima comparado al resto de los delitos que te presentamos, recuerda que corresponde a denuncias registradas, cifra distinta al “un secuestro cada 5 minutos en México” de INEGI. En fin, el patrón es bastante claro. La violencia en estados que conocíamos como particularmente peligrosos –Chihuahua, Durango, Sinaloa y Nayarit– viene a la baja. ¿Quiénes serán su reemplazo? Todo parece apuntar hacia Guerrero, Morelos, estado de México, Colima y Zacatecas. Pero para saberlo aún nos faltan datos. Regresa a este espacio a finales del 2014. Entonces concluyamos con más y mejores datos.     Nota Metodológica: Los datos a nivel municipal y estatal de Incidencia Delictiva se obtuvieron del blog de Diego Valle, quien escrapea los datos del SESNSP cada par de horas. Para el comparativo a nivel municipal también se utilizaron los datos de defunciones generales del Sistema Nacional de Información en Salud. Los datos de homicidios dolosos presuntamente vinculados al Delito Federal provienen de una solicitud de información interpuesta por Carlos Puig. Los datos de homicidios por presunta rivalidad delincuencial son publicados por la PGR. Para consultar los datos da click en esta liga.