Muertes en carretera: no es lo duro, sino lo tupido

Por: Alexis Cherem (@Lexielex) y José Merino (@PPmerino)

En México se murieron 16 mil 714 personas a causa de accidentes viales en el 2010 según la Organización Mundial de la Salud (OMS); esto equivale al 69% del número de mexicanos asesinados ese mismo año, uno de los más violentos de la última década. Pero mientras el número de homicidios dolosos se ha reducido marginalmente, las muertes en accidentes viales (en carreteras y/o ciudades) se ha mantenido estable por más de 15 años.
1

Este número (aterrador en sí mismo) posiciona a México en el lugar 13 del mundo en número total de muertes por accidentes viales, lo cual ha llevado a una serie de críticas (véase la de El País) sobre el problema de seguridad que estas muertes representan.
2

Por supuesto, el número total de muertos captura indirectamente el tamaño poblacional de los países. Al ponderar por población vemos que México tiene una tasa de 14.7 muertes por cada 100 mil habitantes, posicionándolo en el lugar 95 entre 181 países, lejos de los primeros tres lugares: República Dominicana (42), Tailandia (38) y Venezuela (37). Cierto, pero aún muy por encima de países como Reino Unido (4), Alemania (5) o España (5.4).
3

De hecho, contrario a lo que uno esperaría por el tono de la cobertura en medios, en comparación al resto del mundo, la tasa de México está por debajo del promedio esperado dado su número de muertes totales. Lo cual quiere sólo decir que hay muchos casos peores que México, y ya se sabe, mal de muchos, consuelo de…

De cualquier modo, vale preguntarnos si realmente estamos ante un problema de seguridad nacional o si se trata de un problema concentrado en algunas zonas del país, que se puede explicar por razones exógenas a lo que hace o deja de hacer el gobierno para evitar estos accidentes.

Menos accidentes, mismos muertos… 
4

Desde 2001 observamos una caída en la tasa de accidentes en carreteras. De hecho, en el 2011 hubieron 25 mil accidentes carreteros, casi 60% menos que los reportadas para el año 2000, que sumó 61 mil 115 (Fuente: Cenapra). Dato aun más notable si consideramos el crecimiento poblacional en estos años. Así es, la tasa de accidentes carreteros por cada 100 habitantes decreció en 64% en esos 10 años.

Dada esa tendencia uno esperaría un decremento similar en la tasa de muertes en accidentes carreteros, ¿cierto?

Pues no, la tasa de muertes se ha mantenido relativamente constante (con alrededor de 4 muertes por cada 100 mil habitantes). Mientras que en el 2000 hubieron 5 mil 224 muertes en las carreteras federales de México, para 2011 este número fue de 4 mil 398.

Mil vidas no son poca cosa y, si algo nos cuentan los datos, es que la baja en accidentes no se ve reflejada al cien por ciento en una reducción de muertes en las carreteras. Hay menos accidentes, pero estos son más letales. ¿Por qué?

Para responder a esa pregunta necesitaríamos datos más recientes y detallados. No existen en México datos después del 2011 y no existen detalles sobre las carreteras específicas en las que ocurren estos accidentes y estas muertes, algo absurdo dado el tamaño del problema y su estabilidad en el tiempo.

Es más probable que te accidentes en BCS; pero es más probable que mueras en Zacatecas

Si vemos las tasas a nivel estatal en comparación a la tendencia nacional, encontramos que varios de los estados tienen tasas más bajas de muertes de lo que se esperaría dada su tasa de accidentes carreteros.
5

Baja California Sur es un claro ejemplo de ello. Tiene la tasa de accidentes más alta del país, pero tiene muchas menos muertes de las esperadas dada la tendencia nacional.

Esto quiere decir que en Baja California Sur hay muchísimos accidentes (623 en 2011) pero pocos de ellos son fatales (51 en el mismo año).

No se puede decir lo mismo de Zacatecas. Este estado tiene una tasa de accidentes de 39 (601 accidentes totales) y 9 muertes por cada 100 mil habitantes (134 totales). Los estados con mayor letalidad son: Zacatecas, Nayarit, Durango, Guerrero, Sonora, Hidalgo y Michoacán.
6

Si además vemos la tasa de lesionados confirmamos la hipótesis de que a pesar de predominar tasas altas de accidentes viales en carreteras su gravedad no es homogénea en todos los estados.

En Baja California Sur, Sonora y Colima los accidentes derivan en más lesiones de lo común pero menos muertes, por ejemplo.

En Zacatecas y Nayarit, todo lo contrario, la fatalidad es mucho más probable.
8

Por supuesto, el tamaño de la red carretera por entidad debe ser un factor a considerar. En el caso de la capital los pocos kilómetros de carretera pueden explicar las tasas bajas de accidentes y muertes. Veracruz, el caso contrario, es el estado con más kilómetros de carreteras y más muertes totales, aunque se encuentra a media tabla en la tasa por casa 100 mil habitantes.

Pero, de nuevo, esta no es la norma. En el resto del país más carreteras no siempre implica más muertes y viceversa.

Regresando a los ejemplos de Baja California Sur y Zacatecas, ambos tienen cerca de 1600 km de carreteras, pero la relación entre accidentes y muertes en ambos estados es muy distinta.

La imprudencia no es aleatoria
9

Uno esperaría que la tasa de accidentes carreteros no difiera sustancialmente de la tasa de accidentes urbanos por entidad: la imprudencia sería similar en ambos casos. A menos que pensemos que hay entidades en los que sus habitantes difieren significativamente en comportamiento al volante en zonas urbanas versus carreteras… o, a menos que el flujo en sus carreteras se deba a vehículos de otras entidades.

Bajo esa hipótesis esperaríamos que el DF tendría una tasa bajísima en carreteras, pero alta en accidentes urbanos… resulta que ocupa el lugar 22 de 32.

 

En contraste, Nuevo León, con zonas urbanas importantes, tiene la tasa más alta de accidentes en zonas urbanas (1199 por cada 100 mil habitantes). Lo que es sumamente extraño en este estado norteño es que parecería que la gente choca a la menor provocación dentro de las zonas urbanas y suburbanas, pero no en las carreteras que cruzan el estado. O bien, que el flujo en carreteras se debe a conductores de otras entidades (recordemos que así se conecta el centro del país con Nuevo Laredo). Algo similar ocurre en Chihuahua, Jalisco y Querétaro.

Baja California Sur, Tlaxcala y Tabasco son estados con tasas bajísimas de accidentes urbanos, pero con tasas relativamente altas de accidentes en carreteras…

Es un misterio con dos respuestas peculiares: o hay entidades cuyos conductores se transforman en carreteras, o hay entidades cuyas tasas en carreteras crecen (o decrecen) por el flujo de conductores de otras entidades (a Nuevo León le tocan los cautelosos y a Baja California Sur los atrabancados).

De esto podemos sacar tres conclusiones principales a considerar sobre los accidentes viales en México: Primero, al considerar población México deja de ser un caso tan escandaloso en el mundo. Segundo, la tendencia de accidentes es negativa pero la de muertes es relativamente estable. Tercero, el problema no es uno que se pueda generalizar a nivel nacional, si no que hay puntos focales, o zonas rojas, que no están distribuidas aleatoriamente en el país, en tasa de accidentes y/o tasa de muertes.

Querríamos detallar estas conclusiones y conocer datos recientes y detallados por tramo carretero… cosa de que el gobierno publique datos oportunos y precisos.