¿Por qué crecieron homicidios en México en 2016?

  • Publicado en Animal Político

Por: José Merino (@PPmerino) y Carolina Torreblanca (@caro_whitetower)

En 1,105 municipios la violencia ha caído año con año desde 2011 (el año con la tasa de homicidios más alta en México) y en ninguno ha crecido cada año desde entonces. Lo que vemos hoy es un proceso doble: un resurgimiento de la violencia observada en 2011 para 244 municipios este año y un surgimiento de violencia en 407 municipios desde 2015 que se mantiene en 2016.

A partir del 2015, la violencia en México repuntó. En lo que va del año, según datos de la SNSP, se han registrado 9,413 víctimas de homicidio en averiguaciones previas. Si esta tendencia continua, terminaremos el año con alrededor de 18,210 víctimas, lo que equivale a una tasa nacional de 14.9 homicidios por cada 100,000 personas. Esto quiere decir que el 2016 pinta para ser el año más violento desde 2012.

 

Según la fuente, la violencia
Hay dos fuentes de datos sobre homicidios en México: el Sistema Nacional de Información sobre Salud (SINAIS), procesados por el INEGI, que se basa en reportes de médicos legistas (i.e. autopsias) y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, que usa averiguaciones previas abiertas por homicidios. Los dos datos dan cifras diferentes porque miden cosas diferentes: aunque ambos cuentan número de víctimas, SINAIS cuenta cuerpos y SNSP cuenta averiguaciones previas. Esto provoca que, desde el 2008, los datos del SNSP subestiman homicidios respecto al INEGI. Los datos del INEGI, que desde el 2008 ofrecen una cifra más elevada de homicidios que la SNSP, no estarán disponibles para el 2016 hasta un año después. En lugar de esperar, estimamos con un modelo lineal una cifra del INEGI para 2015 y 2016, aprovechando la relación histórica que guarda uno con el otro y que el SNSP publica datos mensuales, para aproximarnos al nivel de violencia actual en el país (con la incertidumbre que implica cualquier estimación).

 

violencia2016_Tasa de Homicidios Estimada Por Fuente

Con los datos históricos, estimamos que en el 2015, la tasa de homicidios nacional INEGI sea de 17.7 homicidios por cada 100 mil personas y en el 2016 de 18.3. Esto significa que, si nuestro modelo resulta certero, acabaremos el año con niveles de violencia similares a los de 2013 con la misma fuente.

Según el arma, la violencia
¿Es la misma violencia que antes? Veamos primero si ha cambiado cómo se cometen homicidios. Un homicidio doloso, que es el tipo de homicidio que se mide cuando se habla de violencia, es un asesinato intencional y, para el SNSP, se divide en cuatro categorías según el arma usada: Arma Blanca, Arma de Fuego, No Disponible y Otro.

PorcentajeHomicidio

El grueso de los homicidios se cometen con arma de fuego, en 2016, si la tendencia en los datos de enero a junio continua, acabaremos con el porcentaje de homicidios con Arma de Fuego más alto en seis años. El año más similar ha sido 2011, entonces ¿es la violencia la misma que en el 2011? ¿Ocurre en los mismos lugares?

Según los años, la violencia

Corrimos un modelo OLS lineal con el total de homicidios dolosos en 2016 como variable dependiente y los homicidios dolosos de 2011 a 2015, desagregados por tipo, como variables independientes. Es importante recordar que la violencia de 2016 está anualizada, lo que quiere decir que asumimos que la violencia de la primera mitad del año se mantendrá en la segunda. La violencia con arma de fuego sólo es relevante en dos años: 2014 y 2015 y de formas contrarias. Los municipios muy violentos en 2015 se mantuvieron con altos niveles de violencia en 2016; mientras que municipios muy violentos en 2014 no lo son en 2016, sino todo lo contrario: bajas tasas de violencia en 2014 están relacionadas con altas tasas de violencia en 2016.

violencia2016_¿Qué explica la violencia de 2016-

No es cualquier violencia la relevante, es violencia con arma de fuego, que es nuestra mejor herramienta para aproximarnos a violencia relacionada con el narco. En el árbol a continuación, se puede observar la trayectoria de violencia con arma de fuego que siguieron todos 2,457 municipios del país. Si bajó o se mantuvo, se pinta de verde y si subió se une a los rojos. Claramente los municipios han seguido diferentes trayectorias de violencia.

violencia2016_Cómo ha subido y bajado la violencia-en todos los municipios

Encontramos que hay tres grupos de municipios, que tienen tres distintas trayectorias de violencia desde el 2011. El primer grupo está conformado por 1,369 municipios de los 2,020 que disminuyeron sus niveles de violencia entre 2011 y 2012. Estos han mantenido niveles de violencia similares o más bajos desde el 2011. El segundo grupo está compuesto por 407 municipios que, entre 2014 y 2015 tuvieron un aumento muy significativo de su tasa de homicidios. Finalmente un tercer grupo de 244 municipios se despegó del resto en nivel de violencia en 2016 y regresó a niveles que tenían en 2011.

violencia2016_Media de Homicidios con Arma de Fuego-por Año Según Tipo de Municipio-03

Los 407 municipios empujaron el primer el repunte de violencia. Aunque son solo el 16.6% de los 2,457 municipios del país, estos 407 municipios concentran a 27.2 millones de personas, o 22.4% de la población nacional. Municipios como Culiacán, Monterrey, Chilpancingo, Querétaro, San Miguel de Allende, Puebla y Poza Rica de Hidalgo se encuentran en este grupo. En 2011 estos 407 municipios eran responsables por el 25% de todos los homicidios con armas de fuego; en 2012 estos municipios fueron responsables tan solo por el 18.5% de los homicidios con armas de fuego; pero para 2015 repuntaron hasta lograr ser responsables por el 31% de todos los homicidios con armas de fuego en la nación. Es un resurgimiento respecto a nuestro año más violento, cierto, pero también, y de manera más relevante, una reconcentración.

Por otro lado, hay municipios en los que lo que vemos un resurgimiento un año más tarde de la violencia. Se trata de 244 municipios que concentran al 16.2% de toda la población nacional. Tienen la población media más alta de los tres grupos, con 79,928 habitantes en promedio por municipio. Entre estos municipios se encuentran Mazatlán; Álvaro Obregón; Hermosillo; Nogales y Aguascalientes. En 2011 el 30% de los homicidios con arma de fuego ocurrieron ahí, porcentaje que cayó drásticamente en 2012, cuando fue solamente 13,%. En 2016, sin embargo, despegaron, volviéndose el escenario de 20% de los homicidios con arma de fuego. Esto quiere decir que el 26.5 % de los municipios (los 407 sumados a los 244) produjeron el 54% de los homicidios dolosos con arma de fuego en 2011 y el 45% de los homicidios dolosos con arma de fuego en 2016.

Según la zona, la violencia
Es evidente la concentración geográfica de los municipios violentos, tanto de los de la primera ola de violencia en 2015, como de los de la segunda en 2016. El estado de Jalisco concentra la mayoría de alguno de los 407 municipios del primer despunte de violencia, con 16% del total, o 65 municipios. Puebla tiene 52 municipios de la primera ola de violencia y 29 de la segunda, es decir, 81 municipios poblanos, o el 37.2% de todos los municipios que lo componen, tuvieron un resurgimiento de la violencia en los últimos dos años. Michoacán tiene 32 municipios que repuntaron en 2015 y 18 el 2016, lo que significa que el 44.2% de sus municipios pertenenen a alguna de las dos categorías. Por otro lado, estados como Nayarit o Yucatán no tienen casi ninguno de estos dos tipos de municipios violentos.

municipios

Como siempre, México en violencia es una mezcla de señales de optimismo y causas de alarma. Entre las primeras están, por ejemplo Tepic, que en 2011 tenía una tasa de 45.11 homicidios con arma de fuego por cada 100mil habitantes y para 2016 esa tasa había bajado a 2.28 por cada 100mil. También Monterrey logró disminuir su violencia armada entre 2011 y 2016; empezó con una tasa de 87 homicidios con arma de fuego por cada 100mil habitantes y terminó con una de 12.94 por cada 100mil. Mientras que entre nuestras alarmas del 2016 encontramos zonas que no relacionábamos tradicionalmente a nuestro peores momentos de violencia, como Manzanillo, qué en 2011 tenía una tasa de 1.2 homicidas con arma de fuego por cada 100mil habitantes y terminó con una de 67 por cada 100mil; o Fresnillo, en Zacatecas tenía en 2011 poco menos de 1 homicidio por cada 100mil personas, sin embargo en el 2016, si la tendencia continua, terminará con una de 45.56 por cada 100mil habitantes.

Screen Shot 2016-08-03 at 6.50.39 PM
Screen Shot 2016-08-03 at 6.47.42 PM

Según los Estados, la violencia.

Sabemos que la violencia está concentrada geográficamente en algunos Estados, por lo que es evidente que, en el agregado, algunas Entidades van a tener cambios en tasas de homicidio que corresponden a las dos olas de resurgimiento de violencia: en 2015 y 2016.

violencia2016_Cambio en Tasa de Homicido-con Arma de Fuego

Chihuahua, por ejemplo, sigue el trayecto de la segunda ola, bajó sus tasas de violencia de manera constante desde el 2011 hasta el 2015, pero en el 2016 volvió a repuntar, Sinaloa tiene la misma trayectoria. Michoacán disminuyó en 2011, aunque subió entre 11 y 12, pero siguió con dos años de bajada en tasas de violencia, hasta 2016, cuando, como chihuahua, los homicidios con arma de fuego en esta entidad aumentaron significativamente. Colima tuvo resurgimiento de violencia un año antes, en 2015, coincidiendo con el primer repunte, cuando su tasa de homicidios con armas de fuego aumentó en 82.6%. al mismo tiempo que Colima, Zacatecas aumentó su tasa de homicidios con arma de fuego en 212% Tabasco, Durango y Nayarit han disminuido todos los años, desde 2011, su tasa de homicidios con arma de fuego, Coahuila ha hecho lo mismo, pero desde el 2012. Los estados, como los municipios, son tres mundos diferentes.

Según la violencia, ¿la conclusión?
Después de nueve años de la explosión de violencia en México regresamos a plantearnos las preguntas más elementales: ¿Por qué crece la violencia? ¿Por qué en algunas zonas del país y no en otras? ¿Por qué hay localidades que han logrado mantener bajísimos niveles de violencia mientras que otras son establemente violentas?; especialmente, ¿Por qué algunas ciudades han logrado reducir sus niveles de homicidios y mantenerse ahí; mientras que otras atestiguan hoy un resurgimiento de sus peores momentos?

Aún en épocas de mucha violencia, algunos lugares en el país permanecen exentos de ella. De los 2,457 municipios del país, hay 63, con más de 25mil habitantes, que han mantenido tasas por debajo de 1 homicidio por cada 100mil personas todos los años desde el 2011. Estos municipios, como Salinas, en San Luis Potosí o Paraíso, en Tabasco por ejemplo, son un oasis de paz aún en épocas de violencia.

Hay zonas que también son inmunes a cambios en violencia pero en el peor sentido: siempre se mantiene alta. Lugares como Guadalupe y Calvo, Ometepec y Acapulco, han tenido altos niveles de violencia de arma de fuego, aun en años donde la tendencia nacional era a la baja, como lo fue en 2014. De hecho, de los municipios con más de 25mil personas, 19 han tenido tasas de más de 20 homicidios con arma de fuego por 100mil personas, todos los años desde el 2011.

Es evidente, dado que la tasa nacional de homicidios cambia en el tiempo, que hay lugares cuyas tasas de violencia suben y bajan. En el caso de este último repunte de violencia, entre 2015 y 2016, varios municipios han “recaído” a ser de nuevo lugares muy violentos, pero también hay otro grupo de municipios que, a pesar del clima nacional, ha reducido su violencia establemente (hasta ahora). Entre las “esperanzas” se encuentran municipios como Tepic, que redujo en 95% su tasa de averiguaciones por homicidios con arma de fuego entre 2011 y 2016, o Lerdo, en Durango, que lo redujo en 96% en el mismo periodo. Lo opuesto ocurrió en lugares como Manzanillo, que en 2011 tenía 7.8 homicidios con arma de fuego por cada 100mil personas y terminó el 2016 con una tasa de 67 homicidios de este tipo por cada 100mil habitantes. Victoria, Tamaulipas también pertenece a los que recayeron, en 2011 tenía una tasa de 4.8 homicidios con armas de fuego por cada 100mil habitantes, para 2016 ese número había subido a 44.2 por cada 100mil habitantes.

La violencia, sus subidas y bajadas, responde a procesos muy largos y hay que mantener un ojo en las tasas históricas cuando nos felicitamos porque bajó la violencia. Es cierto que entre 2012 y 2014, la tendencia fue a la baja, pero incluso ahí estuvo por encima de la tasa más alta de los años noventa y el 2014, el año menos violento desde el 2009, tiene tasas por encima de las registradas en el periodo 1996-2008. La violencia es también pegajosa geográficamente, los mismos municipios parecen volver a enfermarse de violencia cuando viene una nueva ola y se concentran en enjambres geográficos, en los mismos estados, una y otra vez. Es evidente porque la geografía importa cuando hablamos de violencia, a nadie sorprende que la frontera con Estados Unidos concentre homicidios con arma de fuego, pero incluso en municipios fronterizos ha habido casos de éxito. La violencia viene de regreso y no parece que hayamos aprendido mucho.

Nota Metodológica:

Los datos de población fueron obtenidos de CONAPO, los datos de averiguaciones previas de homicidios, publicados por el Sistema Nacional de Seguridad Pública, los pueden consultar en esta liga.

El modelo para la estimación de la tasa de homicidios dolosos INEGI de 2015 y 2016 fue de mínimos cuadrados ordinarios, usando errores robustos.

Para acceder a nuestros datos, puedes dar click en esta liga