Volver a México

  • Monday, April 3rd, 2017
Carolina Torreblanca y Marisol Torres
Si hubiera una deportación masiva de los mexicanos que viven en Estados Unidos, necesitaríamos estar preparados para recibir a más de dos millones de personas, gran parte de ellos regresarían sólo a un puñado de municipios.

El presidente Trump ya ha puesto en marcha la maquinaria de deportaciones masivas que tiene a su disposición, la quiere volver más potente, más feroz; se está preparando para usarla en contra de los mexicanos indocumentados. Pensemos, por más inverosimil que parezca, que el gobierno norteamericano logra identificar y deportar a todos los paisanos indocumentados, ¿cuántas personas volverían a México?, ¿a qué estados y municipios regresarían? Para contestar esta pregunta, primero vemos qué municipios expulsan a la mayor parte de los migrantes, después a dónde llegan en Estados Unidos y luego a dónde regresan por lo general.

¿De dónde son?

Para hacer cualquier trámite en Estados Unidos necesitas una identificación oficial. Muchos indocumentados carecen de ella y su estatus de ilegal hace que no puedan tramitar una identificación oficial del gobierno del estado donde recidenLos consulados mexicanos, para satisfacer esta necesidad de la comunidad mexicana, expiden las llamadas ‘matrículas consulares’. Las matriculas sirven como un buen aproximado del tamaño de la comunidad ilegal de mexicanos en EUA, pues, aunque cualquier mexicano puede tramitar una, independientemente de su condición migratoria, si no eres ilegal tienes pocas razones para quererla. Gracias a las bases de datos de matrículas consulares podemos aproximarnos a dos datos: dónde están los mexicanos ilegales en Estados Unidos y de qué estados y municipios de México provienen. No todos los estados expulsan al mismo número de migrantes. Si tomamos las matrículas consulares emitidas de 2010 a 2015, vemos que la mayoría de connacionales  que las tramitaron vienen de un grupo reducido de estados y sólo de algunos municipios dentro de esos estados. Baja California Norte y Sur, Chiapas, Tabasco, Guanajuato, Guerrero y Sinaloa son las entidades que más mandan migrantes a Esados Unidos, mientras que estados como Oaxaca y Yucatán aportan muy pocos. Si vemos el antiguo municipio de residencia de los matriculados, podemos observar que los mexicanos que más las tramitaron son de Guadalajara, con un total de 62 mil 028 matrículas emitidas entre 2010 y 2015; el segundo lugar de origen más común fue la delegación Gustavo A. Madero, con 54 mil 085 matrículas expedidas a personas de este lugar; seguido por las 40 mil 286 matrículas emitidas a acapulqueños. Claramente, podemos ver que más migrantes provienen de municipios con poblaciones grandes, pero también nos interesa saber la proporción de habitantes que emigraron de cada municipio. Si comparamos el total de matrículas emitidas por cada uno de los municipios con el tamaño de su población, cifra proporcionada por el censo de 2010, el municipio de Silacayoapam, Oaxaca encabeza la lista con 54.7% de su población total matriculada. En el segundo y tercer lugar de la lista se encuentran los municipios Cohetzala y Chila de Sal, ambos del estado de Puebla, con 48.6% y 44.7% de su población matriculada. Si comparamos totales de matrículas contra el porcentaje de la población que éstas representan podemos ver que la mayoría de los migrantes vienen de municipios muy poblados pero que, en algunos municipios, una gran parte de su población emigró. Por ejemplo, aunque las matrículas emitidas a tapatíos representan únicamente 4.2% de su población, concentran 2.2% del total de matrículas emitidas entre 2010 y 2015. En cambio, las matrículas emitidas a personas de Silacayoapam sólo representan 0.1% del total, siendo que 54.7% de su población tiene una matrícula consular.

¿A dónde llegan?

El lugar al que se dirigen los migrantes mexicanos tampoco es aleatorio. Al decidir dónde residir, los migrantes toman en cuenta factores como el tamaño de la comunidad mexicana en las ciudad, si tienen redes familiares o contactos, la cercanía a la frontera o simplemente la demanda de trabajo. Esto produce que haya concentraciones de migrantes en ciertos puntos de Estados Unidos. Las matrículas sirven para aproximarnos a saber el lugar de residencia de los mexicanos indocumentados. Es un aproximado, porque, dado que no hay consulados ni en todos los estados de Estados Unidos ni en todas las ciudades, no sabemos más que el area geográfica aproximada donde viven. El consulado que más matrículas ha emitido es el de Los Ángeles, con un total de 307 mil 351 matrículas. En segundo lugar está el consulado de Chicago con 288 mil 754, seguido del de Dallas con 218 mil 766 matrículas emitidas. Si pensamos en el tamaño de la población mexicana en California, Illinois y Texas, este hecho no soprende. Según datos del Pew Reaserch Center, estos tres estados junto con Florida, Nueva York y Nueva Jersey son hogar para el 59% de los migrantes indocumentados. Si nos preguntamos por el municipio de procedencia de los mexicanos que reciben dichas ciudades, observamos que para Los Ángeles, en su mayoría provienen de Acapulco, Culiacán y Durango. Por su parte, Chicago y Dallas también reciben migrantes mexicanos de Acapulco y Durango, así como de Maravatío, Michoacán en el caso de Chicago y de Ciudad Juárez en el caso de Dallas.

¿Cuántos serían y a dónde regresarían?

¿Cuántos mexicanos esperaríamos recibir simultáneamente ante una deportación masiva? Si consideramos la cantidad de matrículas emitidas por los consulados mexicanos en Estados Unidos entre 2010 y 2015 podemos tener un aproximado del número de personas que decidieron migrar en dicho periodo al país vecino. Sin embargo, no todos siguen en Estados Unidos, algunos han sido ya deportados y otros han vuelto por cuenta propia. Una manera de contemplar a los que ya han vuelto es con la Encuesta Intercensal 2015, en la que se pregunta: ¿en qué país vivía en marzo de 2010? Con esta pregunta nos podemos dar una idea de cuántos mexicanos han regresado de Estados Unidos entre 2010 y 2015. Si a la primera cantidad le restamos la segunda, podemos aproximar el número de mexicanos que aún residen en Estados Unidos y que potencialemente podrían ser deportados. Esta cifra resulta en un total de 2 millones 287 mil 463 de personas que podrían ser potencialmente deportadas y que tendrían que buscar un lugar donde vivir dentro del territorio mexicano. Cabe aclarar que esta cantidad puede ser un poco inexacta dado que muchos mexicanos ilegales pueden no tramitar su matrícula nunca o haberla tramitado antes del 2010 y seguir residiendo en Estados Unidos. Asumamos que el estimado bajo, de por si una cifra muy imponente, es aproximadamente cierto. Si todos estos paisanos tuvieran que volver a México, ¿a dónde regresarían? Tenemos dos posibles escenarios. El primero es que los mexicanos que residen en Estados Unidos regresan a su municipio de origen; el segundo nos señala los municipios a los que se esperaría que regresaran dados los principales municipios a los que han regresado en los últimos años. Bajo el primer escenario, y si hacemos el supuesto de que efectivamente quienes se fueron regresaron a su mismo municipio, la diferencia entre los matriculados y los que vivían en Estados Unidos y ahora residen en México son los ciudadanos que esperaríamos faltan de regresar por cada municipio. Se puede pensar que Guadalajara, Gustavo A. Madero y Acapulco de Juárez recibirían una mayor cantidad mexicanos que el resto de los municipios en caso de una deportación masiva. En cambio, si nos concentramos únicamente en los 50 municipios que tienen una mayor diferencia entre la cantidad de mexicanos que reciben de Estados Unidos y aquellos con matrículas, no es sorprendente encontrar a Tijuana como el municipio que encabeza la lista, el cual ha recibido 8 mil 314 más mexicanos que las matrículas que se han emitido para sus ciudadanos, por lo que podríamos creer que ya no regresarían más mexicanos a dicho municipio. Esto quiere decir que municipios como Tijuana, Hermosillo y Apodaca han recibido a más migrantes de los que han mandado. Este patron hace que sea difícil pensar que todas las personas regresarían a sus municipios de origen. Al observar la tendencia histórica podemos ver que municipios son más atractivos para los mexicanos que regresan de Estados Unidos. Si tomamos en cuenta a las personas que en la Encuesta Intercensal 2015 respondieron haber vivido en Estados Unidos, nos podemos dar una idea de en qué municipios de la República deciden establecerse una vez que regresan a México. En el top cinco de las ciudades más escogidas para residir al regresar de Estados Unidos se encuentran Tijuana, Ciudad Juárez, Mexicali, Hermosillo y León, siendo esta última la única ciudad que no se encuentra cerca de la frontera. Deportar a más de dos millones de personas parecería una imposibilidad, sin embargo  para muchos una presidencia de Trump también sonaba completamente inverosímil. La amenaza del súbito regreso de dos millones de personas y las necesidades de vivienda, educación, empleo y salud que traerían consigo parecen ser un reto titánico para un país que lucha por cubrir esas mismas necesidades para sus habitantes actuales. Sin embargo, la situación parece aún más alarmante para el puñado de municipios que va a recbir al grueso de estas personas. Lugares como Guadalajara, Acapulco, Morelia y Monterrey, que son los lugares de origen de la mayoría de los mexicanos ilegales que por ahora se encuentran allá, o lugares como Tijuana o Ciudad Juárez, que han sido históricamente un destino popular para los mexicanos que regresan, y también muncipos pequeños, como Chila de la Sal, que tienen a un gran porcentaje de sus habitantes fuera, van a tener que tomar medidas drásticas para poder recibir a todas las personas que potencialmente podría deportar el Señor Trump. ¿Estamos preparados?